Klimt y la Secesión de Viena
(1897-1905)
Gustav Klimt fue el primer presidente de la asociación y elaboró un diseño para el edificio de exposiciones. Sobre un sillar blanco con forma de templo se alza una ostentosa cúpula con más de tres mil hojas de laurel doradas. Una cita del crítico de arte Ludwig Hevesi: “Der Zeit ihre Kunst. Der Kunst ihre Freiheit” (“A cada época su arte. Al arte su libertad”) se convirtió en el lema de los líderes de la Secesión y en adorno de la puerta de entrada. Además, Klimt diseñó el cartel de la primera exposición en 1898, que -contemplado por Atenea, la diosa de las artes- representa al joven Teseo en su lucha contra el Minotauro y simboliza la confrontación de la Secesión con la carga histórica de la tradición. El Estado censuró el cartel debido a que Teseo aparecía casi completamente desnudo y Klimt tuvo que esconderlo entre troncos de árboles. Joseph Maria Olbrich se encargó de colocar este cartel en una casa situada en Naschmarkt, a finales de 1898. Hasta el día de hoy los vieneses lo siguen llamando con cariño Krauthappel (repollo, en alemán austríaco).